![]() |
| Circuito de Singapur |
K.O
técnico. Es lo que hay en el boxeo cuando uno de los púgiles no tiene opciones
de ganar el combate o cuando el árbitro considera que la superioridad de uno de
ellos es tan manifiesta que alguien puede resultar herido. No hubo heridos en
la noche de Singapur. Pero si que alguien mostró una superioridad casi
humillante con respecto al resto. Fue el de siempre. El de Red Bull. Sebastian
Vettel. Pero de él hablaremos más adelante.
Era
sábado noche en el circuito de Marina Bay. Vettel iba tan sobrado que se bajaba
5 minutos antes de su coche (entre comentarios algo desafortunados por parte de
la televisión española) sabiendo que muy probablemente tendría la pole. ¿Y si
no la tenía qué? ¿Sería segundo? ¿Y cuánto duraría allí el domingo, 3 curvas?
Ni siquiera tuvimos la oportunidad de ver eso porque Rosberg se quedó a 91
milésimas de poder arrebatarle la pole a su compatriota. Mientras tanto, en el
mundo de los mortales, Alonso era superado por Massa, que había sido más lento
que él todo el fin de semana. El asturiano saldría séptimo.
![]() |
| Fernando Alonso |
Así
que, en esas andábamos el domingo, con una mezcla de frustración y aceptación
cuando se apagó el semáforo. Y entonces… Fernando Alonso hizo una de esas
salidas que solía hacer hace unos años. De esas que hacía que nos diera igual
la posición de parrilla. Se plantó tercero. Apuró la frenada, tomó la curva por
fuera y al final de la misma estaba tercero. Había un mínimo de esperanza que
se desvaneció en cuanto Vettel empezó a tirar y Ferrari erró (otra vez) la
estrategia y metió a Alonso en el tráfico detrás de Paul di Resta.
Vettel
siguió con su paseo nocturno hasta que su próximo compañero, Dani Ricciardo
estrelló su Torro Rosso y lo dejó parado en mitad de la pista. Safety Car,
todos agrupados. Y a Ferrari se le ocurre (esta vez acertaron) hacer algo
diferente y cambiar las ruedas. Sería un stint más largo y llegaría algo justo
de gomas al final, pero algo había que hacer. Y entonces comenzó el show…
![]() |
| El podium |
Se
retiró el Safety. Para mantener el puesto de cabeza, Vettel tendría que abrir
un hueco con el segundo clasificado de unos 28 segundos… Y vaya si lo hizo. A
razón de 2 segundos por vuelta. Cuando le hizo falta el campeón entró y volvió
a salir primero. Un coche que es 2 segundos por vuelta más rápido que el resto
es sencillamente inalcanzable.
Por
detrás estaba Alonso, posiblemente preguntándose cómo demonios hacen lo que
hacen en Red Bull. Lo que nos preguntamos todos. Y un poco más allá estaba Kimi
Raikkonen en una cabalgada espectacular desde el duodécimo puesto hasta el
tercero con un dolor en la espalda que estuvo a punto de dejarle fuera de la
clasificación del sábado.
Y se
acabó. Vettel abusó de sus rivales y Alonso, el único que puede disputar el
título fue segundo. Otra vez. El primero de los perdedores. Es una lástima lo
aburrido que se ha vuelto este mundial desde el Pirelli – gate. Es lo que tiene
cambiar las normas a mitad del partido. Pero así funciona esto. Otro día nos
meteremos con toda la mafia que hay en los despachos de la Federación
Internacional de Automovilismo.
![]() |
| Alonso podría ser sancionado por esto |
Pequeños
detalles: Vettel abucheado de nuevo en el podio. Por alguna razón no cae bien
este chico. En cualquier caso, no está bien silbarle a un tipo que se juega la
vida para acabar ahí arriba, pero el público se harta de manipulaciones,
sonrisitas y deditos hacia arriba. A
estas horas desconocemos qué va a hacer Ferrari con este año, si rendirse ya o
dar un último empujón. Las últimas mejoras tampoco funcionaron, pero puede que
algún día Vettel tenga problemas igual que Webber, que acabó con su coche frito
a unas curvas del final, y llegando a boxes subido en el coche de Alonso. Les
echaron una bronca a los dos. Cuando el campeonato está tan decidido, hasta los
que sancionan se aburren….
Deja tus comentarios, sigue a @falso9TD y a @falso9blog y dale a Like a nuestra página de Facebook.
Artículo por TonyEsc91




No hay comentarios:
Publicar un comentario